cuando terminamos siguieron en coche, todos menos nuestro compañero Amadeo que se nos unió desde allí, llegamos hasta la Creu de Rupit y tomamos el camino ya de bajada hasta Arenys. La caminata fué muy bonita y cómoda, llegamos al merendero casi sin darnos cuenta. Cuando llegamos nos estaban esperando nuestros compañeros con las litronas ( nos hemos tomado muy al pié de la letra eso de que la cerbeza va muy bien para los deportistas). Nos encontramos, con nuestros sufridos cocineros y cocineras con la tarea, unos troceando los ingrdientes otros removiendo la paella conlos remos que nos hizó para estos menesteres nuestro amigo y compañero Juan el Carpin.,otras preparando las mesas y las ensaladas, otros dandole a la litrona y al porrón.....toda una movida....